White Sangría en compañía

Llegando al país de la eterna primavera, Guatemala. Una tierra llena de colores y de muchos contrastes. Unos amigos nos invitaron a un almuerzo y además ver un partido de la copa América. Pero por sobre todo aprovechar el bonito reencuentro.

Pero como saben ustedes, mi interés era otro, tener conocimiento de nuevos tragos y poder contar un poco acerca de ellos, es lo que me gusta. Así que estuve pendiente de la nueva bebida. Como aperitivo nos ofrecieron un refrescante coctel, White Sangría.

Conozco la Sangría como una bebida de España, una mezcla de vino tinto con frutas, zumo de frutas, un poquito de Brandy, agua soda y canela. White Sangría me hizo recordar al Clericot, de Uruguay, donde se utiliza vino blanco, se le agregan frutas cortadas, azúcar y hielo. Se mezcla todo en una jarra y se deja macerar un rato antes de servir.

Una bebida muy consumida en época estival. Pero la White Sangría que me ofrecieron, es una mezcla de vino blanco, con agregado de soda de lima – limón, un toque de cítricos, unas gotas de jarabe de goma. Se le añade trozos de frutas cortadas y rodajas de naranja y limón. Se sirve con mucho hielo en una copa. Es una bebida muy refrescante, suave y agradable.

Si nos remontamos en la historia encontramos que el vino especiado o con fruta ya se consumía desde la antigua Roma. En esa época era común beber vino porque el agua estaba contaminada. Por tal motivo se prefería beber vino, porque al contener alcohol, se decía que este mataba los gérmenes. El vino se bebía diluido, con miel, especias y frutas. Esta bebida especiada se llamaba en la antigua Roma como conditum paradoxum. Como ven todas las cosas tienen un origen.

 

Por: @Carolina Munzi